Voyeur y servicio de habitaciones

Mis días de veraneo tocaban a su fin. Volví al hotel enfurruñada, pero se me pasó pronto, el señor Tous me esperaba junto al pianista-magistrado tomando un Martini. De ahí a su habitación, y de allí al cielo.

Aquella noche Félix me tenía preparado algo especial.

Ya me había desnudado cuando (more…)


Tous, átame

Félix volvió a los dos días y de nuevo el sol volvió a brillar.

Cada noche me preparaba una nueva aventura.

Me ataba al cabezal de la cama con mi propia ropa interior, fantaseaba con imaginación calenturienta haciéndome (more…)


Tous, cum laude

Seguí unos días en el hotel de Marbella. Los ojos me dolían de tanto llorar, pero acabé por retomar el ánimo repitiéndome mi frase reconfortante especial para estos casos, “Lo mejor está por venir”.

Reuní los trozos de mí, que estaban esparcidos por la habitación y me decidí a bajar a cenar en el restaurante del hotel.  Cene bien y me aventuré a sentarme en uno de los sofás de la cafetería que estaba al lado de la recepción.

Allí, un hombrecillo bajito, canoso y mayor, (more…)