El colombiano puede ser

Tabla de contenido de "Volver a la vida"


  1. F2 el informático y los calcetines negros
  2. Persistencia informática
  3. El colombiano puede ser
  4. Calentura uruguaya

Con F2 me sucedió algo extraño, me encoñé más de la cuenta. Yo aún estaba sensible, necesitaba afecto y mimos, y siendo él un hombre inaccesible por su estado civil, me encabezoné en tenerlo.

Como no podía ser, yo lo quería. Lo que si podía ser, era lo del colombiano, y quizá (more…)


Persistencia informática

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  1. F2 el informático y los calcetines negros
  2. Persistencia informática
  3. El colombiano puede ser
  4. Calentura uruguaya

Justo en esta época conocí a Héctor Cruz, el colombiano divino, sólo que aún no era consciente yo de sus sobresalientes condiciones, no le prestaba la atención que merecía y aunque ya nos habíamos acostado, la historia con el informático era prioritaria.

La calamitosa experiencia nos había dejado a F2 y a mí con mal sabor de boca. Muchas expectativas y poca realización, un jarro de agua fría para nuestra incipiente aventura. Un día de poco trabajo, F2 vino a buscarme (more…)


F2 el informático y los calcetines negros

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  1. F2 el informático y los calcetines negros
  2. Persistencia informática
  3. El colombiano puede ser
  4. Calentura uruguaya

Haber escapado de mi cautiverio con Coronel me proporcionó al principio una gran sensación de libertad. No estaba triste, no sentía dolor, no había en mi sentimiento alguno de pérdida, solo un enorme alivio. No consideraba mi matrimonio fallido como un fracaso, porque escapar de la condena de vida que suponía estar a su lado, sólo puedo considerarlo un éxito.

No había nada que salvar entre nosotros, por eso, porque sabía que nada perdía, que nada dejaba atrás, me sentía liberada y no vencida. No había quedado atrapada en su infierno y ese era mi triunfo y el camino de la recuperación.

Sí quedaron secuelas, como os he contado ya, había acabado con mis reservas literalmente, había perdido catorce kilos, la ropa me venía grande, había dejado de arreglarme y francamente no me encontraba atractiva. Pero no tenía tiempo para la melancolía, no podía pararme en la autocompasión, tenía que poner los papeles de la separación en orden y seguir con mi vida. Tardé un año en volver a tener un aspecto normal, en volver a reconocerme tal como era, en recobrar mi imagen en el espejo y mi sonrisa.

Tener una nueva relación costó lo suyo. Sucedió en el ámbito laboral (more…)