Será maravilloso viajar hasta Mallorca

Tabla de contenido de "Melocotones en almíbar"


  1. Mi primer novio
  2. Benidorm, tierra de madrileños
  3. Será maravilloso viajar hasta Mallorca

El siguiente fue otro invierno en blanco, no por la nieve, que no la hubo, si no por la linealidad de los acontecimientos. Yo me pase el curso esperando el verano, porque aunque no tenía ningún contacto con el catalán que sirviera para confirmarme que podría albergar esperanzas de volver a vernos, la remota posibilidad de encontrarlo de nuevo allí llenó mis ilusiones de todo un año. Creo que lo de esperar es muy femenino, esperar contra pronóstico, sin garantías, sin posibilidades, con esperanzas falsas e infundadas. No se que mecanismo genético nos ayuda a ese autoengaño que nos permite esperar, que nos proporciona una confianza firme basada en cimientos terriblemente endebles. Luego nos sorprendemos de la falta de realización, del fracaso, y nos duele hasta lo más hondo enfrentar la cruda realidad y reconocer que se esfuma nuestro sueño. ¿Por qué lo hacemos? Quién sabe… porque deseamos que cosas maravillosas nos ocurran, porque idealizamos a las personas que amamos, porque tenemos tanta fe en los otros como en nosotras mismas y muchas veces más. (more…)


Benidorm, tierra de madrileños

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  1. Mi primer novio
  2. Benidorm, tierra de madrileños
  3. Será maravilloso viajar hasta Mallorca

No hubo novedad reseñable, a los efectos que nos ocupan, hasta un veraneo un año después en Benidorm, gloriosa costa alicantina. Y aunque la ciudad ha cambiado mucho desde ese verano, los escarceos estivales se siguen produciendo como antaño, doy fe. Un año de crecimiento había dado para empezar a dibujarme el físico. Ese agosto andaba yo concentrada en mis primeros lances discotequeros, en horario diurno prácticamente, porque mi toque de queda estaba fijado en las 21.30 h. y aquel mandato paternal no se lo saltaba un torero, ni de los que se arriman. Como por aquellos lares la concentración de madrileños per capita alcanza porcentajes de vértigo en esos meses vacacionales, me fue muy fácil coincidir con lo que indicaba la estadística, conocí a un madrileño. Nos veíamos en la discoteca de moda, al principio haciéndonos los encontradizos, luego ya con intención declarada. (more…)