Pagar en carne
Tabla de contenido de "No es para siempre"
- El primer asalto
- La dulce Roser
- El primer verano
- Pagar en carne
Mandé a mi hijo unos días a la playa con mis padres y quedé con Coronel. Subí a su coche, me encontraba francamente mal.
- ¿Te importa que solo te masturbe?- Le dije con un hilo de voz.
- No, no me importa –contestó nervioso y a sabiendas de que yo sólo sería capaz de llegar ahí.
Aparcó el coche en un lugar resguardado. Llorando, mirando hacia la derecha, con asco y grima, viví el momento más vejatorio de toda mi vida.
Coronel se corrió mientras me decía: “Cariño, te quiero”.
Yo lloraba, pensaba que si aquello era el precio por tener a salvo a mi hijo, por degradante que fuera, bien estaba.
Al terminar me arrastré hasta (more…)
El primer verano
Tabla de contenido de "No es para siempre"
- El primer asalto
- La dulce Roser
- El primer verano
- Pagar en carne
Se acercaba el verano y Coronel, ninguneando nuestro acuerdo privado, solicitó hacer efectivos sus quince días de vacaciones estivales con el niño. Nuestro hijo no había dormido fuera de casa ni un solo día, tenía tres años.
Le conté que se iba de vacaciones con papá, se lo conté (more…)
La dulce Roser
Tabla de contenido de "No es para siempre"
- El primer asalto
- La dulce Roser
- El primer verano
- Pagar en carne
Comenzaba el tiempo de la recuperación, despacio, muy despacio volví a ser yo. Costó mucho que ganara kilos, que durmiera en condiciones, que no me sobresaltara en cada esquina, que no saliera del zaguán de puntillas mirando a un lado y a otro, que no tuviera que vigilar el fax de la oficina, que no tuviera que dejar el móvil en silencio o desconectado durante horas, que pudiera tirar de la cadena como todo el mundo, que mi hijo probara el sabor del cola-cao de toda la vida, que ir a la peluquería no fuera una misión de alto riesgo, que el maquillaje dejara de ser pecado, que el largo de las faldas me trajera sin cuidado, que no contara cuantos botones de la camisa llevaba sin abrochar, que pudiera hablar con el dependiente de un comercio en charla amigable sin ser considerada una puta por ello… (more…)
El primer asalto
Tabla de contenido de "No es para siempre"
- El primer asalto
- La dulce Roser
- El primer verano
- Pagar en carne
Coronel pasó un tiempo llorando, un tiempo de desconsuelo, un tiempo de diez llamadas al día a mi móvil. Me suplicaba que volviera, una y otra vez. Dos o tres meses de aflicción y de ruegos. No hubo respuesta afirmativa por mi parte, estaba (more…)
Tú volverás
Tabla de contenido de "Cásese"
Coronel cortó la medicación de forma brusca y las cosas empeoraron mucho. Mi resistencia física estaba al límite, no podía comer, me mareaba.
Una noche, estando en la cama se sentó a horcajadas sobre mí y comenzó a (more…)
Una por mejilla
Tabla de contenido de "Cásese"
Una tarde de domingo, como todas las tardes de domingo desde mi boda, pasábamos la sobremesa en la casa del padre.
A casa de mis padres iba yo sola y a escondidas entre semana, él (more…)
El consejo del patriarca
Tabla de contenido de "Cásese"
Me miraba en el espejo y al ver mi deterioro era consciente de lo que me estaba pasando, aguantaba aquello, pero no me engañaba creyéndome culpable o merecedora del maltrato psicológico al que me sometía. (more…)
Siete pesetas y abono personal
Tabla de contenido de "Cásese"
Coronel desarrollo un fuerte trastorno celo típico, por momentos me idealizaba, para después descalificarme y tratarme como un trapo. Comenzaron las prohibiciones relativas a mi arreglo personal, ni ropa ajustada, ni escotes, ni minifaldas, ni tacones, ni maquillaje, ni peluquería.
A escondidas tenía que ir a cortarme el pelo. Me hacían precio especial porque trabajaba en la “pelu” una buena amiga. Si por desgracia me cogía allí alguna llamada de mi marido, a súplica mía, apagaban toda la aparatología peluqueril, secadores y demás ruidos reconocibles, lo que durara la conversación. Yo le decía que estaba en el Corte Inglés, pero que estaba sólo mirando, que no se enfadara. (more…)
Las visitas de la duquesa de Alba
Tabla de contenido de "Cásese"
- Mi boda
- W.C., Coronel y la Biblia en alemán
- Las visitas de la duquesa de Alba
- Siete pesetas y abono personal
- El consejo del patriarca
- Una por mejilla
- Tú volverás
Teníamos un pisito en una calle agradable en una zona tranquila. En nuestro dulce hogar, no hubo que esperar mucho para ver que las discrepancias entre nosotros crecían día a día.
El sexo era bueno y con eso íbamos equilibrando torpemente la balanza. Para mí empezó una carrera de obstáculos muy difícil de ganar, que ponía de manifiesto mi deficiente preparación para ser una buena esposa, pues: (more…)
W.C., Coronel y la Biblia en alemán
Tabla de contenido de "Cásese"
- Mi boda
- W.C., Coronel y la Biblia en alemán
- Las visitas de la duquesa de Alba
- Siete pesetas y abono personal
- El consejo del patriarca
- Una por mejilla
- Tú volverás
Nuestra luna de miel se desarrollo bastante bien, con cierta armonía diría yo, con despreocupación de turistas. Como curiosidad, aportar que en este viaje descubrí (more…)

