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	<title>Catálogo de Sementales &#187; 007 Maestros con estilo</title>
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	<description>Un repaso a la historia de cuarenta y cinco amantes</description>
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		<title>La navaja de Albacete, El episodio I</title>
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		<pubDate>Sat, 28 Jun 2008 14:32:43 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[007 Maestros con estilo]]></category>

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		<description><![CDATA[De vuelta a casa, sin rastro de mi añorado Teo, pero con Félix Tous arraigado en mí para siempre. El vuelo hasta Madrid pasó en un suspiro. Antes de embarcar de nuevo, en vuelo hacia casa, un suceso, que por lo pintoresco voy a contar, me sacó de mis ensoñaciones de alcoba. Años antes de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='series_toc'><h4>Tabla de contenido de "Maestros con estilo"</h4><br/><ol><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/gio-molto-caldo/' title='Gio, molto caldo'>Gio, molto caldo</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/paloma-san-basilio-nos-proteja/' title='Paloma San Basilio nos proteja!'>Paloma San Basilio nos proteja!</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/la-brocha-del-anticuario/' title='La brocha del anticuario'>La brocha del anticuario</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/renato-road-movie/' title='Renato road movie'>Renato road movie</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/cruising-marbelli/' title='Cruising marbellí'>Cruising marbellí</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/teo-al-pacino-y-el-punto-g/' title='Teo Al Pacino y el punto G'>Teo Al Pacino y el punto G</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-cum-laude/' title='Tous, cum laude'>Tous, cum laude</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/aladino-y-el-pincho-moruno/' title='Aladino y el pincho moruno'>Aladino y el pincho moruno</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-atame/' title='Tous, átame'>Tous, átame</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/doloroso-poliamor/' title='Doloroso poliamor'>Doloroso poliamor</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/el-capitan-pescanova/' title='El capitán pescanova'>El capitán pescanova</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/voyeur-y-servicio-de-habitaciones/' title='Voyeur y servicio de habitaciones'>Voyeur y servicio de habitaciones</a></li><li>La navaja de Albacete, El episodio I</li></ol></div> <p>De vuelta a casa, sin rastro de mi añorado Teo, pero con Félix Tous arraigado en mí para siempre. El vuelo hasta Madrid pasó en un suspiro. Antes de embarcar de nuevo, en vuelo hacia casa, un suceso, que por lo pintoresco voy a contar, me sacó de mis ensoñaciones de alcoba.</p>
<p>Años antes de este viaje a Marbella, mi abuelo<span id="more-48"></span>, que en gloria esté, comenzó a mostrar cierto desvarío. Viajaba por España en calidad de turista jubilado, y se aficionó a la compra de navajas como souvenir. Navajas recuerdo de Albacete, de Soria, de Salamanca, navajas para regalárselas a su hija, mi madre, que no sabia que hacer con ellas, por más que mi abuelo se empeñara en que las exhibiera en una vitrina en el salón, en sustitución de las figuritas de Lladró que mi madre cuidaba como tesoros.</p>
<p>Mi madre comenzaba a estar harta del tema de las pericas del abuelo, y cada vez que aparecía con una más para la colección, se encargaba de hacerlas desaparecer en los altillos de los armarios, lugar en dónde guardábamos las maletas.</p>
<p>Yo, que detesto hacer el equipaje, y me vale con que todo quepa, no suelo revisar los bolsillos laterales, pues no los gasto.</p>
<p>Después de recorrer tres aeropuertos con la inocente maleta, me paran en Barajas. Treinta y uno de Agosto, medio día, un hervidero de gente intentando volver a casa. En el control de equipajes:</p>
<p>- Señorita, ¡Lleva usted una navaja en la maleta!<br />
- Imposible, que voy a llevar yo…<br />
- ¡Señoriritaaaaaa!<br />
- Oiga que no ¿Para qué voy a querer yo una navaja? ¡Si me atracaron una vez y me puse a llorar en un rincón! Pero… ¿usted lo ha visto bien?</p>
<p>En la cola comenzaba la gente a mosquearse con el asuntito de la faca ¡Saca ya la puta navaja! Gritaban algunos. Otros más solidarios intentaban una vía más empática.</p>
<p>- Señorita, si es de entender, muchas mujeres la llevan para defenderse, yo misma tengo una en casa…<br />
- Pero oiga usted, que yo no me defiendo nunca, nunca.</p>
<p>El de seguridad me mostró el bulto sospechoso y yo por fin caí ¡La navaja de mi abuelo!</p>
<p>- ¡Ahhhhhhhhhhhhhhh! ¡La navaja de mi abuelo!</p>
<p>La cola comenzó a impacientarse y los abucheos se extendieron.</p>
<p>- Oiga qué nos importa a nosotros de quién sea la navaja… Todo menos reconocer que la lleva ¡Señora, ya esta bien!</p>
<p>Me tiraron de allí, sorprendentemente, sin quitarme la navaja. Mientras me alejaba, muy pesarosa por el incidente, en voz alta y dedicado a la cola que se formó por mi culpa les dije:</p>
<p>-¡Lo juro por Dios! ¡Yo no la puse allí! ¡Fue mi abuelo!</p>
<p>Cuando llegué a mi casa, a mi madre le cayó la del pulpo,</p>
<p>-¿Con qué así guardas tú los regalos del abuelo? ¿Qué quieres, una hija extraditada? ¿Qué me metan en Alcalá- Meco a vacacionar?</p>
<p>La navaja no volvió al altillo, la poderosa hoja recuerdo de Albacete, pasó a uno de mis bolsos, el que curiosamente llevaba el día que conocí a mi ex marido.</p>
<p> </p>
 <div class='series_links'><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/voyeur-y-servicio-de-habitaciones/' title='Voyeur y servicio de habitaciones'>Leer el anterior post de "Maestros con estilo"<br/><br/></a> </div>]]></content:encoded>
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		<title>Voyeur y servicio de habitaciones</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jun 2008 19:25:42 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[007 Maestros con estilo]]></category>
		<category><![CDATA[Tous]]></category>

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		<description><![CDATA[Mis días de veraneo tocaban a su fin. Volví al hotel enfurruñada, pero se me pasó pronto, el señor Tous me esperaba junto al pianista-magistrado tomando un Martini. De ahí a su habitación, y de allí al cielo. Aquella noche Félix me tenía preparado algo especial. Ya me había desnudado cuando llamó a recepción, preguntó por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='series_toc'><h4>Tabla de contenido de "Maestros con estilo"</h4><br/><ol><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/gio-molto-caldo/' title='Gio, molto caldo'>Gio, molto caldo</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/paloma-san-basilio-nos-proteja/' title='Paloma San Basilio nos proteja!'>Paloma San Basilio nos proteja!</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/la-brocha-del-anticuario/' title='La brocha del anticuario'>La brocha del anticuario</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/renato-road-movie/' title='Renato road movie'>Renato road movie</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/cruising-marbelli/' title='Cruising marbellí'>Cruising marbellí</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/teo-al-pacino-y-el-punto-g/' title='Teo Al Pacino y el punto G'>Teo Al Pacino y el punto G</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-cum-laude/' title='Tous, cum laude'>Tous, cum laude</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/aladino-y-el-pincho-moruno/' title='Aladino y el pincho moruno'>Aladino y el pincho moruno</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-atame/' title='Tous, átame'>Tous, átame</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/doloroso-poliamor/' title='Doloroso poliamor'>Doloroso poliamor</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/el-capitan-pescanova/' title='El capitán pescanova'>El capitán pescanova</a></li><li>Voyeur y servicio de habitaciones</li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/la-navaja-de-albacete-el-episodio-i/' title='La navaja de Albacete, El episodio I'>La navaja de Albacete, El episodio I</a></li></ol></div> <p>Mis días de veraneo tocaban a su fin. Volví al hotel enfurruñada, pero se me pasó pronto, el señor Tous me esperaba junto al pianista-magistrado tomando un Martini. De ahí a su habitación, y de allí al cielo.</p>
<p>Aquella noche Félix me tenía preparado algo especial.</p>
<p>Ya me había desnudado cuando<span id="more-47"></span> llamó a recepción, preguntó por un botones y colgó.</p>
<p>Estábamos ya en pleno polvo, cuando se abrió la puerta. Félix no permitió que yo parara y mantuvo el ritmo. El botones entró y cruzó una mirada culpable con su compinche Tous, que me hizo sospechar que no era la primera vez que hacían aquello.</p>
<p>Se quedó sentado a los pies de la cama mirando en silencio. No cambio aquel momento&#8230; Deseaba a Tous, pero deseaba que el botones me mirara. Quería el cuerpo de Félix, pero quería la mirada del botones, fija sobre mí.</p>
<p>Notaba sus ojos clavados en mi cuerpo mientras cabalgaba a mi amante, sabía que estaba allí, y eso era suficiente para multiplicar por mil las sensaciones en mi piel.</p>
<p>Cuando llegué al orgasmo y mi mente dejó de pertenecerme, el botones, invitado de piedra, salió discretamente de la habitación.</p>
<p>No quise preguntarle a Tous por los motivos que le llevaron a invitar a nuestro mudo acompañante de esa noche, me abracé a él en señal de agradecimiento, por el placer que me había hecho sentir. Tous conocía mis pensamientos, como si estuviera dentro de mi cabeza. Me besó despacio y sonrió.</p>
<p>A Tous le otorgo el título de maestro de maestros, por todo lo que me enseñó, en los sueños de aquellas noches de verano. Recogí cada perla de su sabiduría, para después usarlas en momentos muy felices, dejando a más de uno anonadado.</p>
<p>Yo me marchaba al día siguiente y el señor Tous no vino a despedirse, me dolió. Como colofón enviaron un botones a la habitación a recoger mi equipaje ¡No debía haber otro en todo el hotel! Sí, mi mudito. Los dos hicimos como si nos viéramos por primera vez y salí camino del aeropuerto.</p>
<p> </p>
 <div class='series_links'><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/el-capitan-pescanova/' title='El capitán pescanova'>Leer el anterior post de "Maestros con estilo"<br/><br/></a> <a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/la-navaja-de-albacete-el-episodio-i/' title='La navaja de Albacete, El episodio I'>Leer el siguiente post de "Maestros con estilo"<br/><br/></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>El capitán pescanova</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Jun 2008 20:08:52 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Noruego]]></category>

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		<description><![CDATA[De nuevo días felices y noches para el recuerdo, y de nuevo Tous escapando hacia el otro hotel a seguir con su esmerado trabajo. Resignada, me fui sola a disfrutar de la playa, me tumbé en una hamaca decidida a pasar un día tranquilo, pero no pudo ser. Las vacaciones estaban resultando especialmente agitadas. Se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='series_toc'><h4>Tabla de contenido de "Maestros con estilo"</h4><br/><ol><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/gio-molto-caldo/' title='Gio, molto caldo'>Gio, molto caldo</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/paloma-san-basilio-nos-proteja/' title='Paloma San Basilio nos proteja!'>Paloma San Basilio nos proteja!</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/la-brocha-del-anticuario/' title='La brocha del anticuario'>La brocha del anticuario</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/renato-road-movie/' title='Renato road movie'>Renato road movie</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/cruising-marbelli/' title='Cruising marbellí'>Cruising marbellí</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/teo-al-pacino-y-el-punto-g/' title='Teo Al Pacino y el punto G'>Teo Al Pacino y el punto G</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-cum-laude/' title='Tous, cum laude'>Tous, cum laude</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/aladino-y-el-pincho-moruno/' title='Aladino y el pincho moruno'>Aladino y el pincho moruno</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-atame/' title='Tous, átame'>Tous, átame</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/doloroso-poliamor/' title='Doloroso poliamor'>Doloroso poliamor</a></li><li>El capitán pescanova</li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/voyeur-y-servicio-de-habitaciones/' title='Voyeur y servicio de habitaciones'>Voyeur y servicio de habitaciones</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/la-navaja-de-albacete-el-episodio-i/' title='La navaja de Albacete, El episodio I'>La navaja de Albacete, El episodio I</a></li></ol></div> <p>De nuevo días felices y noches para el recuerdo, y de nuevo Tous escapando hacia el otro hotel a seguir con su esmerado trabajo.</p>
<p>Resignada, me fui sola a disfrutar de la playa, me tumbé en una hamaca decidida a pasar un día tranquilo, pero no pudo ser. Las vacaciones estaban resultando especialmente agitadas. Se acercó un rubio, de color rosáceo por las quemaduras solares, embadurnado de protector factor sesenta, ojos azules, cara de soso. Llevaba en la mano una<span id="more-46"></span> cerveza mexicana, con una rodaja de limón encasquillada en el cuello de la botella. Sonreía simplón.</p>
<p>Era noruego, él y su acompañante. Dos noruegos, parcialmente calcinados, rondando mi hamaca.</p>
<p>Resultaron ser dos capitanes de barco, hacían la ruta de los fiordos y estaban atracados allí unos días.</p>
<p>Quien conozca el exiguo repertorio que conforma mi inglés, podrá hacerse una idea de las conversaciones que mantuvimos, al más puro estilo de “Yo Tarzán” “Yo Jane”.</p>
<p>El más joven de los capitanes, al parecer, era el que se me había asignado como enamorado. Cené con ellos esa noche.</p>
<p>Al día siguiente los llevé al mejor tablao de la ciudad, les hacía ilusión el tema flamenco. Pedí al camarero que nos trajera champagne, del bueno, y el tío me miro como si yo fuera una puta en ejercicio, limpiándoles la cartera a los dos popeyes ¡Asqueroso y malpensado malandrín!</p>
<p>Bebimos mucho, mucho. Los noruegos estaban very emocionados con el espectáculo y aplaudían very much. Bajo el influjo del alcohol del espumoso se pusieron en pie y comenzaron a gritar, mientras agitaban los brazos emulando malamente a los bailaores.</p>
<p>- “¡Olé!”</p>
<p>- “¡Arribaaaa Speedy Gonzales!</p>
<p>Ni vergüenza tenía yo ya de acompañar a semejantes individuos. El capitán Pescanova me besó envalentonado y luego retomó su baile convulsivo. Se pusieron very bads y me tocó llevarlos hasta su hotel.</p>
<p>Al día siguiente, nos encontramos de nuevo en la playa. El noruego jefe, quiso quedar conmigo para la noche del día siguiente, pues después del beso del tablao albergaba esperanzas. No tuve que rechazar su invitación, ya que un ataque de gastroenteritis pudo con él, haciendo del todo imposible la noche de solaz, que tanto deseaba mi febril bailaor.</p>
<p>Se fueron para sus fiordos, nos despedimos en el puerto. El noruego me abrazó muy efusivo y me dio su tarjeta ¡Adios my darling, adios!</p>
<p> </p>
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		<title>Doloroso poliamor</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Jun 2008 17:49:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>isabel</dc:creator>
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		<description><![CDATA[En su ausencia aproveché para visitar a la pareja de amigos que me habían alojado el año anterior, Tano y Soledad, llevaban días llamándome para salir juntos. Habían organizado una cena para un grupo de amigos y querían que asistiera. Entre los invitados estaba Guzmán, un pijo capitalino, dueño de una cadena de supermercados, que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='series_toc'><h4>Tabla de contenido de "Maestros con estilo"</h4><br/><ol><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/gio-molto-caldo/' title='Gio, molto caldo'>Gio, molto caldo</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/paloma-san-basilio-nos-proteja/' title='Paloma San Basilio nos proteja!'>Paloma San Basilio nos proteja!</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/la-brocha-del-anticuario/' title='La brocha del anticuario'>La brocha del anticuario</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/renato-road-movie/' title='Renato road movie'>Renato road movie</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/cruising-marbelli/' title='Cruising marbellí'>Cruising marbellí</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/teo-al-pacino-y-el-punto-g/' title='Teo Al Pacino y el punto G'>Teo Al Pacino y el punto G</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-cum-laude/' title='Tous, cum laude'>Tous, cum laude</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/aladino-y-el-pincho-moruno/' title='Aladino y el pincho moruno'>Aladino y el pincho moruno</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-atame/' title='Tous, átame'>Tous, átame</a></li><li>Doloroso poliamor</li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/el-capitan-pescanova/' title='El capitán pescanova'>El capitán pescanova</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/voyeur-y-servicio-de-habitaciones/' title='Voyeur y servicio de habitaciones'>Voyeur y servicio de habitaciones</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/la-navaja-de-albacete-el-episodio-i/' title='La navaja de Albacete, El episodio I'>La navaja de Albacete, El episodio I</a></li></ol></div> <p>En su ausencia aproveché para visitar a la pareja de amigos que me habían alojado el año anterior, Tano y Soledad, llevaban días llamándome para salir juntos. Habían organizado una cena para un grupo de amigos y querían que asistiera.</p>
<p>Entre los invitados estaba Guzmán, un pijo capitalino, dueño de una cadena de supermercados, que al parecer tenía mucha relación con mi amigo. Al acabar la cena nos quedamos rezagados los cuatro, mis amigos, Guzmán y yo.</p>
<p>Tano dijo que tenía frío y<span id="more-44"></span> que quería coger un sweater, nos acercamos a su casa con un taxi. Una vez allí insistió en que tomáramos una copa. Sin venir a cuento, Tano derivó bruscamente la conversación hacia temas sexuales.</p>
<p>Soledad parecía molesta e intranquila, de repenté lo cortó e intervino.</p>
<p>- Mira Tano, cuando nosotros hacemos estas cosas vamos al grano, así que no divagues hoy, aclara a lo que hemos venido y déjate de tonterías.</p>
<p>Ahí me percate del cariz de la situación. Tano continuó.</p>
<p>- Sí, tiene razón Soledad, aquí hemos venido a follar, a ser posible los cuatro juntos. Nosotros lo hacemos muchas veces, con otras parejas y así disfrutamos del sexo mejor. Yo con mi mujer, tu con Guzmán.- dijo refiriéndose a mi.</p>
<p>- Vosotras juntas.- siguió.</p>
<p>Aquí Guzmán lo interpeló muy asustado.</p>
<p>- ¿Nosotros?- No hombre, eso no, no te preocupes, nos lo saltamos.</p>
<p>Intenté poner cara de mujer de mundo, de vuelta de todo y le dije suavemente a Tano.</p>
<p>- Mira, yo no sirvo para esto, mañana al levantarme no me sentiría bien. A Guzmán no le conozco, tú eres el marido de mi amiga, y con una mujer soy incapaz.</p>
<p>Soledad, llorosa, ratificó lo que yo sospechaba, el artífice de los intercambios era Tano y ella, callaba y le seguía el juego sumisa, pero poco convencida.</p>
<p>- ¿Qué quieres que haga? Si no paso por aquí, se marcha y se lo hace con un par de suecas.- me dijo tiempo después y me aclaró más cosas.</p>
<p>¿Por qué transigía Soledad? Soledad purgaba una mala acción. Cuando se conocieron ella le oculto a Tano que era portadora de una enfermedad que se transmitía de madre a hijo, si el hijo era varón. Soledad se quedó embarazada para echarle el lazo a Tano y siguió adelante con el embarazo, aunque sabía que pariría un niño, un hijo con una grave enfermedad degenerativa.</p>
<p>Tano nunca la perdonó, se refugió en el alcohol, en las drogas y en las relaciones múltiples, hasta que Soledad accedió a entrar en el juego. Una suma de despropósitos que los estaba destrozando a fuego lento.</p>
<p>Soledad me miró reprochándome que desmontara el plan tan perfectamente urdido por Tano, pero aún con mi renuncia pasaron a la acción.</p>
<p>Llamé por teléfono a un taxi para que viniera a recogerme. A mi lado, Tano, servicialmente, estaba colocando a Guzmán encima de su mujer, y empezaba a masturbarse excitado por el espectáculo de la penetración. No pude soportarlo y salí de la casa a esperar el taxi en la calle.</p>
<p>En ese momento aún no conocía los sórdidos motivos que animaban a Tano y a Soledad, pero sabía que algo no marchaba bien. Lloré hasta llegar al hotel.</p>
<p>Al cabo de un par de días me crucé con Soledad.</p>
<p>- ¡Cómo te asustamos el otro día!-Me dijo.</p>
<p>- No, que va.- disimulé yo&#8230;</p>
<p>- No, si te entiendo, yo siempre me despierto después con remordimientos, me siento mal y necesito tomar algún tranquilizante, No soporto la sensación del día siguiente.</p>
<p>Guzmán dejó de ser su amigo. Soledad me confesó que aquello era lo que solía suceder, la mayoría de las veces.</p>
<p>Amiga Soledad, te sientes obligada, y quieres expiar tu culpa con nuevas culpas que no puedes soportar, con un desgarro interior que te está llevando a un lugar sin retorno. Sabes que no vas a ningún sitio por ese camino, y que si te lo propones puedes parar, aunque para eso necesites afrontar de cara el origen de tus problemas. Espero que te atrevas a hacerlo.</p>
<p>De nuevo de regreso mi anhelado Félix. Pude desahogarme con él y contarle mi desafortunada experiencia, supo tranquilizarme, el señor Tous, tenía muchas millas recorridas y no se asustaba con facilidad.</p>
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		<title>Tous, átame</title>
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		<pubDate>Wed, 11 Jun 2008 20:06:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>isabel</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Félix volvió a los dos días y de nuevo el sol volvió a brillar. Cada noche me preparaba una nueva aventura. Me ataba al cabezal de la cama con mi propia ropa interior, fantaseaba con imaginación calenturienta haciéndome vivir escenas excitantes, era capaz de transportarme a otras situaciones, de pronto incluía en la cama a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='series_toc'><h4>Tabla de contenido de "Maestros con estilo"</h4><br/><ol><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/gio-molto-caldo/' title='Gio, molto caldo'>Gio, molto caldo</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/paloma-san-basilio-nos-proteja/' title='Paloma San Basilio nos proteja!'>Paloma San Basilio nos proteja!</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/la-brocha-del-anticuario/' title='La brocha del anticuario'>La brocha del anticuario</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/renato-road-movie/' title='Renato road movie'>Renato road movie</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/cruising-marbelli/' title='Cruising marbellí'>Cruising marbellí</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/teo-al-pacino-y-el-punto-g/' title='Teo Al Pacino y el punto G'>Teo Al Pacino y el punto G</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-cum-laude/' title='Tous, cum laude'>Tous, cum laude</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/aladino-y-el-pincho-moruno/' title='Aladino y el pincho moruno'>Aladino y el pincho moruno</a></li><li>Tous, átame</li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/doloroso-poliamor/' title='Doloroso poliamor'>Doloroso poliamor</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/el-capitan-pescanova/' title='El capitán pescanova'>El capitán pescanova</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/voyeur-y-servicio-de-habitaciones/' title='Voyeur y servicio de habitaciones'>Voyeur y servicio de habitaciones</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/la-navaja-de-albacete-el-episodio-i/' title='La navaja de Albacete, El episodio I'>La navaja de Albacete, El episodio I</a></li></ol></div> <p>Félix volvió a los dos días y de nuevo el sol volvió a brillar.</p>
<p>Cada noche me preparaba una nueva aventura.</p>
<p>Me ataba al cabezal de la cama con mi propia ropa interior, fantaseaba con imaginación calenturienta haciéndome <span id="more-43"></span>vivir escenas excitantes, era capaz de transportarme a otras situaciones, de pronto incluía en la cama a otra mujer de ciencia ficción, o a varias, o a otro hombre, o a varios. Me contaba que hacía cada uno allí, que decían, que miraban, que acariciaban, y yo llegaba a sentirlos y a gozar con ellos.</p>
<p>Le encantaba mirarme, me hacia sentarme frente a él al más puro estilo “Blue  Velvet”, como si yo fuera Isabella Rossellini. Me pedía que me desnudara, seguía mirándome, me pedía que me masturbara, seguía mirándome,</p>
<p>- Tócate sólo para mi.</p>
<p>Decía, mientras que, aún vestido con su impecable traje chaqueta, se paseaba por la habitación como si fuera un broker en mitad de una reunión. Al principio me resultaba imposible concentrarme, me resultaba imposible no estar nerviosa y encontrar placer de ese modo, pero cuando conseguí abandonarme por completo, aquel juego se convirtió  en el más delicioso de los entretenimientos. El señor Tous seguía mirando, complacido, satisfecho, excitado, y yo acababa explotando sóla y a dos manos. Acto seguido él me penetraba, seguro de hacerme sentir más.</p>
<p>Tuvo que marcharse de nuevo y yo no me lo tomé nada bien, estaba harta de tanta intermitencia, por más que supiera que lograr algún tipo de continuidad o constancia en aquella relación, era, por definición, imposible.</p>
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		<title>Aladino y el pincho moruno</title>
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		<pubDate>Tue, 10 Jun 2008 19:41:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>isabel</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Aladino]]></category>

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		<description><![CDATA[¡Ahora vuelvo! ¡Ahora vuelvo! No tenía intención de enclaustrarme de nuevo en mi habitación y recaer en los lloros, de modo que salí a dar una vuelta por el puerto deportivo. Me senté en una terraza a ver pasar la gente mientras disfrutaba de una tónica fresquita. En la mesa de al lado había un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='series_toc'><h4>Tabla de contenido de "Maestros con estilo"</h4><br/><ol><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/gio-molto-caldo/' title='Gio, molto caldo'>Gio, molto caldo</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/paloma-san-basilio-nos-proteja/' title='Paloma San Basilio nos proteja!'>Paloma San Basilio nos proteja!</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/la-brocha-del-anticuario/' title='La brocha del anticuario'>La brocha del anticuario</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/renato-road-movie/' title='Renato road movie'>Renato road movie</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/cruising-marbelli/' title='Cruising marbellí'>Cruising marbellí</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/teo-al-pacino-y-el-punto-g/' title='Teo Al Pacino y el punto G'>Teo Al Pacino y el punto G</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-cum-laude/' title='Tous, cum laude'>Tous, cum laude</a></li><li>Aladino y el pincho moruno</li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-atame/' title='Tous, átame'>Tous, átame</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/doloroso-poliamor/' title='Doloroso poliamor'>Doloroso poliamor</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/el-capitan-pescanova/' title='El capitán pescanova'>El capitán pescanova</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/voyeur-y-servicio-de-habitaciones/' title='Voyeur y servicio de habitaciones'>Voyeur y servicio de habitaciones</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/la-navaja-de-albacete-el-episodio-i/' title='La navaja de Albacete, El episodio I'>La navaja de Albacete, El episodio I</a></li></ol></div> <p>¡Ahora vuelvo! ¡Ahora vuelvo! No tenía intención de enclaustrarme de nuevo en mi habitación y recaer en los lloros, de modo que salí a dar una vuelta por el puerto deportivo.</p>
<p>Me senté en una terraza a ver pasar la gente mientras disfrutaba de una tónica fresquita. En la mesa de al lado había un tío alto y guapo, con pinta de árabe, con<span id="more-42"></span> los dientes más blancos que nunca he visto (años más tarde al ver “Aladin” el film animado de Disney, me pareció el protagonista una buena copia de este individuo).</p>
<p> Tras un rato de sonrisas de ida y vuelta, se animó a sentarse en mi mesa, no sin antes solicitar mi consentimiento. Al menos estaría entretenida, pensé. Según me contó en un español entendible a medias y con acento gutural, trabajaba como cocinero de un jeque árabe que pasaba el verano en Marbella con todo su séquito.</p>
<p>Él se encargaba de la comida tradicional, si bien, para complacer los profusos gustos culinarios de su patrón, completaban el servicio de cocina un chef francés, un conocido restaurador español y un cocinero italiano especialista en antipastos sicilianos.</p>
<p>Fascinante trola, pensé yo, pero entonces se acercó a mi acompañante un jovencito, que tras un saludo reverendísimo, le pidió que intercediera por él ante el secretario del jeque, pues necesitaba trabajo. Así pude comprobar que el desembarco de magnates árabes en las costas andaluzas, con el consiguiente revuelo local por las posibilidades de empleo a la sombra de tan eminentes turistas, era cierto. </p>
<p>Siguió la charla gastronómica y mi amigo árabe se empeño en contarme todos los detalles de la exclusiva que había vendido a una conocida revista, con el consentimiento de su jeque por supuesto, harta estaba yo de tanto papel couché ¡Todos alardeando de sus apariciones en la prensa!</p>
<p>El reportaje versaba sobre la tarta de cumpleaños de su opulento jefe, que por supuesto había preparado él, a base de almendra y huevo, siguiendo una receta antiquísima que se remontaba a los tiempos de Almanzor.</p>
<p>Se hizo tarde y me rogó que lo acompañara a cenar al local de un amigo, o al menos eso entendí en medio de esa pronunciación tan rara</p>
<p>-“Ti viy a llivir dinde un amigu…”</p>
<p>Estaba intrigada con el cocinero y su exotismo y conocer un sitio típico de su cultura me pareció buena idea. La música se oía desde la puerta, la entrada era estrecha y olorosa.</p>
<p>Nos acomodaron en una mesita pequeña, sentados en bajos taburetes incómodos. Muchos árabes bailaban al ritmo de aquella musiquilla alegre, poniendo los deditos de las manos en forma de cuencos y haciendo girar las muñecas. Parecían pasarlo muy bien.</p>
<p>El plato típico resultó ser un pincho de cordero aliñado que giraba lentamente al fuego, un kebab, sólo que entonces no era lo popular que hoy se ha vuelto.</p>
<p>Olía bien, pero no tuve suerte con la preparación de mi bocadillo. Mientras el camarero tostaba mi pan y le metía el sabroso relleno, una gota de composición no comprobada, se deslizó desde su nariz hasta el interior de mi cena.</p>
<p>¡Cualquiera se comía aquello! Tampoco podía decirle yo,</p>
<p>- llévatelo y tráeme uno sin moco.</p>
<p>Mi amigo cenó con voracidad, y yo acabé por dar un par de mordisquitos aquí y allá para no pecar de descortés, sobre todo porque estaba rodeada de sus compatriotas, y no quería yo iniciar un incidente internacional por no probar el pincho.</p>
<p>El árabe comenzó a ponerse tierno y a darme unos pases mágicos con sus manos de Aladino. Tenía las manos resbaladizas y tanto sobeteo, tan certeramente dirigido, comenzó a excitarme.</p>
<p>De repente me entró un sudor frío, si la cosa se animaba ¿Dónde me llevaba yo al genio de la lámpara? ¿Al hotel dónde ya me habían visto muy acaramelada con el señor Tous? ¿Al yate del patrón de mi cocinero? ¿A algún piso comunitario, lleno de compañeros de mi ligue? ¡Ay que miedo! ¡Quién me manda a mí!</p>
<p>Comencé a esquivar las caricias morunas y Aladino se cabreó. Me cogió fuerte de un brazo y empezó a decirme algo en su idioma.</p>
<p>Me asusté muchísimo, me solté de él como pude, que fuerza en esos casos, saca una de dónde no la hay, y salí de allí corriendo.</p>
<p>Corrí por todo el puerto deportivo, mientras el cocinero, persiguiéndome, se cagaba en todo lo cagable en perfecto árabe ¿Pero porqué tenía que seguirme?</p>
<p>Llegué a mi hotel sin aliento, entré en la recepción asustada ¡Santuario! Me vio entrar y se quedó a unos metros de distancia, no llegó hasta la puerta.</p>
<p>Afortunadamente no volví a verlo.</p>
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		<title>Tous, cum laude</title>
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		<pubDate>Sun, 08 Jun 2008 23:26:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>isabel</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Seguí unos días en el hotel de Marbella. Los ojos me dolían de tanto llorar, pero acabé por retomar el ánimo repitiéndome mi frase reconfortante especial para estos casos, “Lo mejor está por venir”. Reuní los trozos de mí, que estaban esparcidos por la habitación y me decidí a bajar a cenar en el restaurante [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='series_toc'><h4>Tabla de contenido de "Maestros con estilo"</h4><br/><ol><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/gio-molto-caldo/' title='Gio, molto caldo'>Gio, molto caldo</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/paloma-san-basilio-nos-proteja/' title='Paloma San Basilio nos proteja!'>Paloma San Basilio nos proteja!</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/la-brocha-del-anticuario/' title='La brocha del anticuario'>La brocha del anticuario</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/renato-road-movie/' title='Renato road movie'>Renato road movie</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/cruising-marbelli/' title='Cruising marbellí'>Cruising marbellí</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/teo-al-pacino-y-el-punto-g/' title='Teo Al Pacino y el punto G'>Teo Al Pacino y el punto G</a></li><li>Tous, cum laude</li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/aladino-y-el-pincho-moruno/' title='Aladino y el pincho moruno'>Aladino y el pincho moruno</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-atame/' title='Tous, átame'>Tous, átame</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/doloroso-poliamor/' title='Doloroso poliamor'>Doloroso poliamor</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/el-capitan-pescanova/' title='El capitán pescanova'>El capitán pescanova</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/voyeur-y-servicio-de-habitaciones/' title='Voyeur y servicio de habitaciones'>Voyeur y servicio de habitaciones</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/la-navaja-de-albacete-el-episodio-i/' title='La navaja de Albacete, El episodio I'>La navaja de Albacete, El episodio I</a></li></ol></div> <p>Seguí unos días en el hotel de Marbella. Los ojos me dolían de tanto llorar, pero acabé por retomar el ánimo repitiéndome mi frase reconfortante especial para estos casos, “Lo mejor está por venir”.</p>
<p>Reuní los trozos de mí, que estaban esparcidos por la habitación y me decidí a bajar a cenar en el restaurante del hotel.  Cene bien y me aventuré a sentarme en uno de los sofás de la cafetería que estaba al lado de la recepción.</p>
<p>Allí, un hombrecillo bajito, canoso y mayor,<span id="more-41"></span> tocaba el piano virtuosamente. Tocaba boleros trasnochados y hermosos, con letras quejumbrosas, “Si tu me dices ven” “Reloj no marques las horas” “Nosotros”. Me quedé embelesada escuchándolo un buen rato y acabé por acercarme a pedir una ampliación de la autoflagelación. A petición mía toco “Algo contigo”, “Tu me acostumbraste” y alguna más. Amabilísimo intérprete.</p>
<p>Bajé a escucharlo otras noches, y el hombre en agradecida correspondencia se levantaba a saludarme cada vez que yo pasaba por el hall. Me imaginaba que tendría una historia de tristeza y derrota digna de un culebrón, curiosa llegué a preguntarle:</p>
<p>- ¿Dónde trabajaba usted antes?</p>
<p>Y el hombrecito muy cortés, sospechando que yo había dado por sentados todos los tópicos otorgados a pianistas solitarios, me contestó correcto y serio:</p>
<p>- Aquí toco por vocación, me dejan el piano, pero en realidad soy juez magistrado de la Audiencia de…</p>
<p>¡Qué chasco! Guardé durante muchos años su tarjeta en mi monedero.</p>
<p>El magistrado pianista, resultó ser íntimo amigo del protagonista de la siguiente historia.</p>
<p>Durante mi estancia en el hotel había escuchado ya, un sin fin de veces, llamar a un caballero para darle avisos,</p>
<p>- Señor Tous, le esperan en recepción.</p>
<p>- Señor Tous, teléfono.</p>
<p>- Señor Tous, disculpe han dejado esto para usted…</p>
<p>Su apellido se repetía como un eco por los rincones. Me picó la curiosidad.</p>
<p>Una mañana tomé el desayuno en la terraza, y volvieron a reclamar su presencia, se levantó de una mesa próxima a la mía. El señor Tous vestía bien, traje en pleno mes de Agosto, lana fría gris marengo y corbata atrevida. Era alto y moreno, con unas cuantas canas plateándole las sienes, estaba muy bronceado, perfecta manicura y bonita dentadura. Era guapo, parecía un patricio romano salido de una película antigua, pero sin toga.</p>
<p>Esa noche, mientras su señoría tocaba para mi “Usted”, vi que el señor Tous se acercaba a saludarlo. Para no quedarme pendiente de la conversación de los dos hombres y pecar de entrometida, me di media vuelta y me acerqué hacía el amplio ventanal que daba a la terraza.</p>
<p>El señor Tous caminó hasta dónde yo estaba, quería conocerme. Félix Tous se presentó, me besó la mano como si yo fuera la mismísima reina de Inglaterra y me invitó a una copa, mientras nuestro particular pianista avanzaba sentidamente en sus acordes, acompañándonos con la mirada.</p>
<p>Tenía cuarenta y cuatro años, bastantes más que yo en aquel entonces, bastantes. Los constantes requerimientos que yo había observado, se debían a cuestiones laborales, Félix, propietario de un hotel muy distinguido, en territorio insular, estaba colaborando con un par de hoteles de la zona, en la implantación de un sofisticado programa informático de gestión.</p>
<p>Félix Tous era un profesional de la seducción, un docto de la conquista. Sabía qué decir y cuándo decirlo, conocía las palabras exactas para hacer sentir a la mujer que tuviera al lado, como la más deseada, la más atractiva, la más interesante del universo, fuese como fuese ella en realidad.</p>
<p>Me invitó a cenar al día siguiente y acepté. Escogió un restaurante en la montaña, lleno de velas, con manteles vegetales tejidos con hojas de hiedra y un maître hindú tocado con un blanquísimo turbante, sujeto con una joya ambarina.</p>
<p>Entre plato y plato, Félix tocaba mis manos suavemente y me explicaba un affaire suyo de juventud con una de las más emblemáticas chicas Bond. Era difícil saber si bromeaba, pero tuve ocasión de comprobar más tarde, en su habitación, que su relato era verdadero. Como prueba aportó una revista de sociedad de hacía bastantes años, en la que aparecía fotografiado con aquella imponente mujer, en actitud cariñosa. ¿Que porqué tenía la revista tan a mano? Ni idea, no creo que le fuera preciso exhibir semejantes credenciales para obtener los favores de una mujer, tenía para eso muchísimas mejores armas.</p>
<p>Hicimos el amor. En la cama demostró ser tan exquisito como en la mesa, sólo lo mejor complacía a Félix Tous, lo mejor de lo mejor. Al día siguiente tenía que salir hacia el otro hotel en el que estaba actuando como asesor, a unos cien kilómetros de allí.</p>
<p>- Vuelvo.- Me dijo, y desapareció varios días.</p>
<p>A mi me sentó como un tiro, pues acostumbrarse a las atenciones de Tous, provocaba adicción inmediata.</p>
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		<title>Teo Al Pacino y el punto G</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Jun 2008 17:43:31 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Teo]]></category>

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		<description><![CDATA[Al día siguiente recibí una maravillosa noticia, Teo estaba en Marbella. Esa misma noche se acercó a verme, mi amiga tenía cosas que hacer con el de Alcobendas así que nos dejaron solos. Yo había recuperado mi vestuario y Teo bromeaba al respecto: - ¡Anda que guapa! ¡Qué contenta estás ya con tu ropita! Razón [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='series_toc'><h4>Tabla de contenido de "Maestros con estilo"</h4><br/><ol><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/gio-molto-caldo/' title='Gio, molto caldo'>Gio, molto caldo</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/paloma-san-basilio-nos-proteja/' title='Paloma San Basilio nos proteja!'>Paloma San Basilio nos proteja!</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/la-brocha-del-anticuario/' title='La brocha del anticuario'>La brocha del anticuario</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/renato-road-movie/' title='Renato road movie'>Renato road movie</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/cruising-marbelli/' title='Cruising marbellí'>Cruising marbellí</a></li><li>Teo Al Pacino y el punto G</li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-cum-laude/' title='Tous, cum laude'>Tous, cum laude</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/aladino-y-el-pincho-moruno/' title='Aladino y el pincho moruno'>Aladino y el pincho moruno</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-atame/' title='Tous, átame'>Tous, átame</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/doloroso-poliamor/' title='Doloroso poliamor'>Doloroso poliamor</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/el-capitan-pescanova/' title='El capitán pescanova'>El capitán pescanova</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/voyeur-y-servicio-de-habitaciones/' title='Voyeur y servicio de habitaciones'>Voyeur y servicio de habitaciones</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/la-navaja-de-albacete-el-episodio-i/' title='La navaja de Albacete, El episodio I'>La navaja de Albacete, El episodio I</a></li></ol></div> <p>Al día siguiente recibí una maravillosa noticia, Teo estaba en Marbella.</p>
<p>Esa misma noche se acercó a verme, mi amiga tenía cosas que hacer con el de Alcobendas así que nos dejaron solos. Yo había recuperado mi vestuario y Teo bromeaba al respecto:</p>
<p>- ¡Anda que guapa! ¡Qué contenta estás ya con tu ropita!</p>
<p>Razón tenía, que en los dos días de Vejer, me había visto<span id="more-40"></span> lucir solo mi exclusivo modelo estándar.</p>
<p>Nos tomamos una copa en la terraza entre bromas y risas. Comenzó a acariciarme la cara muy suavemente. Tenía la mirada del jovencísimo y aún angelical Michael Corleone de “El padrino”, del honesto policía de “Serpico”, del policía enamorado de la sospechosa  Ellen Barkin, en “Melodía de seducción”, del cocinero ex convicto de “Frankie y Johnny”, Al Pacino madrileño, en versión original y para mí.</p>
<p>Estuvimos de acuerdo en subir a mi habitación. Más que recordar el sexo en sí, si bien fue del todo placentero, viene a mi memoria la imagen de nuestros cuerpos desnudos y enlazados, y el profundo bienestar que encontraba en sus abrazos.</p>
<p>Intercambiamos nuestros números de teléfono, yo me aprendí el suyo de memoria.<br />
Después del verano, seguimos en contacto. Nos llamábamos con frecuencia y nos las arreglábamos para organizar encuentros en su ciudad o en la mía.</p>
<p>Cenábamos juntos, callejeábamos y disfrutábamos de la anónima comodidad de las habitaciones de hotel. Un año de portentosos encuentros esporádicos.</p>
<p>Amante sublime capaz de demostrar empíricamente la existencia del punto G, punto incorpóreo que está hecho de pasión, deseo y morbo, de amor, ansia y desespero.</p>
<p>Cuando Teo desaparecía por un tiempo superior al normal me preocupaba, pero no decía nada, esperaba y al poco él volvía a llamar, y el universo recuperaba el equilibrio.</p>
<p>Salvo una vez, meses sin noticias, una angustia, un tormento y un avión para ir a verle, para averiguar. Sí, penosa mata-hari agazapada tras las plantas ornamentales de la cafetería de enfrente de su casa, incapaz de llamar a su puerta, esperando a que saliera, sin saber qué haría yo, funesta estratega, si al final conseguía verlo.</p>
<p>Tengo una amiga que dice que “las más grandes tonterías se han perpetrado en nombre del amor”, razón no le falta. El amor provoca una suerte de aviesa ceguera, que nos permite caminar con infundada seguridad por el borde de los abismos más resbaladizos.</p>
<p>No lo vi. Volví a mi hotel y tomé el avión de vuelta al día siguiente. Siguieron dos semanas más de silencio y luego una llamada, su añorada voz saludando como si tal cosa.</p>
<p>Le gustaba mirarme a la cara, verme sentir, comprobar mi deleite. Se ponía a mi lado en la cama, su mano insistente sobre mi clítoris:</p>
<p>- Relájate, tranquila amor, quiero mirarte.</p>
<p>Me hizo descubrir que el tiempo puede desvanecerse si se siente más de la cuenta.</p>
<p>Volvió a desaparecer, el teléfono mudo y otro verano cerca. Volví a Marbella, a por él, a encontrarle.</p>
<p>Después de tres días de absurda espera, de vanos rastreos, me eché a llorar sobre la cama de mi hotel. ¡Bienvenida de nuevo desilusión!, compañera inseparable, siempre luchando para protagonizar líneas de este escrito y de mi vida, no pienso consentirlo, ¿me oyes?</p>
<p>Leí hace poco en una revista del colorín que tu padre, tú y tu hijo celebrabais el aniversario de la primera tienda de tu padre, el buque insignia de los Barhan, tres generaciones en una foto preciosa, ¿Cómo después de quererte tanto, puedo alegrarme por ti, sin que me duela tu ausencia? Que perfecto sistema inmunológico despliega nuestro corazón, para impedirnos perecer en un mar de lágrimas y hiel.</p>
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		<title>Cruising marbellí</title>
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		<pubDate>Thu, 29 May 2008 18:26:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>isabel</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Crossed]]></category>

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		<description><![CDATA[Después del extraño viaje, volvimos a nuestro cuartito marbellí y a nuestras noches de terraza, con la diferencia que mi amiga había iniciado el camino de la recuperación. Tan bien estaba que algunas noches se animaba a seguir la farra en alguna discoteca de moda. En una de esas ocasiones, yo decidí quedarme, estaba cansada [...]]]></description>
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<p>Tan bien estaba que algunas noches se animaba a seguir la farra en alguna discoteca de moda.</p>
<p>En una de esas ocasiones, yo decidí quedarme, estaba cansada y no me apetecía nada prolongar la velada, ella se fue y yo me dispuse a meterme en la cama<span id="more-39"></span>. Esa era mi intención.</p>
<p>No acababa de entrar en la habitación, cuando oí que abrían la puerta. Me había seguido, estaba en la terraza esa noche y le había visto algunas otras. Se decía de él que gracias a su buena planta, a su melena negra y sus ojos azules, había pegado un braguetazo muy fructífero.</p>
<p>Su víctima-esposa, comentaban, era una rica heredera sueca que nunca vi con él. Me miró desde la puerta y me sonrió. Estaba claro que sabía que yo estaba sola, había esperado a que mi amiga se marchase.</p>
<p>No recuerdo su nombre, pero recuerdo aquel encuentro con claridad. Entró en la habitación y yo no le pedí que saliera, no le pregunte qué hacia allí, porque estaba bien claro a lo que venía.</p>
<p>Fue sexo intenso, impetuoso, contra los muebles, contra las paredes, sobre el baúl de la ropa, de pie… Veo nítido su cuerpo de chulazo, sus músculos de gimnasio, sus brazos sosteniéndome en vilo mientras me penetraba. ¡Dichosa líbido, decidiendo por mí!</p>
<p>Oímos voces, se acercaba alguien. Más asustado que un conejo en temporada de caza, recogió sus cosas y salió a toda velocidad sin despedirse.</p>
<p>Que tomara las de Villadiego de un modo tan cobardica le restó muchos puntos, aún así debo reconocerle el virulento y estupendo rato que me hizo pasar. No lo vi nunca más.</p>
 <div class='series_links'><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/renato-road-movie/' title='Renato road movie'>Leer el anterior post de "Maestros con estilo"<br/><br/></a> <a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/teo-al-pacino-y-el-punto-g/' title='Teo Al Pacino y el punto G'>Leer el siguiente post de "Maestros con estilo"<br/><br/></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Renato road movie</title>
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		<pubDate>Wed, 28 May 2008 20:13:12 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Teo]]></category>

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		<description><![CDATA[Yo aún no lo sabía, pero estaba muy cercana la irrupción de uno de mis mejores amantes, un amor de los buenos me esperaba. Un tormento, ya que no sé por qué estúpida razón, los hombres a los que más amo acaban produciéndome terribles desgarros en el corazón. Encontrar a Teo Barhan, fue fruto de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class='series_toc'><h4>Tabla de contenido de "Maestros con estilo"</h4><br/><ol><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/gio-molto-caldo/' title='Gio, molto caldo'>Gio, molto caldo</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/paloma-san-basilio-nos-proteja/' title='Paloma San Basilio nos proteja!'>Paloma San Basilio nos proteja!</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/la-brocha-del-anticuario/' title='La brocha del anticuario'>La brocha del anticuario</a></li><li>Renato road movie</li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/05/cruising-marbelli/' title='Cruising marbellí'>Cruising marbellí</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/teo-al-pacino-y-el-punto-g/' title='Teo Al Pacino y el punto G'>Teo Al Pacino y el punto G</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-cum-laude/' title='Tous, cum laude'>Tous, cum laude</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/aladino-y-el-pincho-moruno/' title='Aladino y el pincho moruno'>Aladino y el pincho moruno</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/tous-atame/' title='Tous, átame'>Tous, átame</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/doloroso-poliamor/' title='Doloroso poliamor'>Doloroso poliamor</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/el-capitan-pescanova/' title='El capitán pescanova'>El capitán pescanova</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/voyeur-y-servicio-de-habitaciones/' title='Voyeur y servicio de habitaciones'>Voyeur y servicio de habitaciones</a></li><li><a href='http://catalogodesementales.com/2008/06/la-navaja-de-albacete-el-episodio-i/' title='La navaja de Albacete, El episodio I'>La navaja de Albacete, El episodio I</a></li></ol></div> <p>Yo aún no lo sabía, pero estaba muy cercana la irrupción de uno de mis mejores amantes, un amor de los buenos me esperaba. Un tormento, ya que no sé por qué estúpida razón, los hombres a los que más amo acaban produciéndome terribles desgarros en el corazón.</p>
<p>Encontrar a Teo Barhan, fue fruto de una prodigiosa suma de azares. Acudí a una cita con una amiga a ejercer de<span id="more-38"></span> buena samaritana y paño de lágrimas, su novio acababa de dejarla para siempre con un simple “ahí te quedas, que te vaya bien” después de varios años de relación.</p>
<p>Ella lloraba con desconsuelo y le importaba un carajo que todos en la cafetería se entretuvieran mirándonos. A mi amiga, novio incluido, la habían invitado a pasar unos días en Marbella, cuando Marbella aún era el paraíso de la jet.</p>
<p>Tenía allí unos familiares dueños de una terraza de copas muy chic y concurrida. Arriba del garito habían habilitado una habitación y se la cedían una durante unas semanas. Ahora que el novio de mi amiga se había dado a la fuga, su plaza quedaba vacante, de modo que a Marbella nos fuimos las dos, ella a olvidar, yo de dama de compañía.</p>
<p>El alojamiento era estupendo, chiquitito pero bien arreglado y limpio. Estábamos dispuestas a pasarlo lo mejor posible. Las mañanas las disfrutábamos en la playa y la tarde-noche en la terraza que se llenaba de variopintos parroquianos.</p>
<p>Conocimos allí a Renato, un peculiar personaje, hijo de argentinos, sus padres habían fallecido y el se había instalado en la madre patria con una herencia, al parecer jugosa. Homosexual, alto, fornido y guapo. Era un asiduo y acabamos por vernos a diario.</p>
<p>Una tarde se nos acercó, y con gran naturalidad nos dijo:</p>
<p>- ¡Hola guapas! Tengo quinientas mil pelas en el coche, ¿Nos vamos a Vejer de la frontera?</p>
<p>Nosotras que no teníamos un planazo especial aceptamos al momento.</p>
<p>- ¡Pues vamos!</p>
<p>Con uniforme de veraneo, esto es, bikini, pareo y chanclas, nos subimos en el coche a hacer turismo con Renato. El argentino se emocionó con la excursión y lo que iba a ser un viaje de unas cuantas horas, se convirtió en un periplo de varios días, una road movie en toda regla.</p>
<p>Fajo de billetes en mano, se encargó de lo que hizo falta, comidas, hoteles, y braguitas de algodón para que nos cambiáramos, porque seguíamos con el bikini de la salida como única prenda obligatoria.</p>
<p>Llegamos a Zahara de los Atunes y nada más bajar del coche, oímos su voz.</p>
<p>- ¡Renato! ¡Renato! ¿Pero que coño haces aquí?</p>
<p>Ahí estabas Teo, eras tú. Acompañado, por tu amigo de Alcobendas y dos primos tuyos, señoritos de cortijo. Mira por dónde conocías a Renato. Mientras hablabas con él, al parecer muy contento por el reencuentro, yo te miraba.</p>
<p>Tus gestos masculinos y elegantes, tu acento de la capital, tu pelo negro de Al Pacino, tu sonrisa blanca y tus ojos burlones, perfecta combinación.-pensé. Rezumabas savoir-faire, clase de la de verdad.</p>
<p>Tenías a quien salir, tu padre, que había empezado de matarife en Extremadura sacrificando cerdos, y ahora, tras años de esfuerzos y luchas, era uno de los peleteros más afamados del país. Tu padre, que ya no era Teodoro Barragán, experto carnicero, sino que como tú, había adoptado Teo Barhan como nombre de guerra, escudo protector en el mundo de los ricos. Pero no olvidaba sus orígenes, tampoco lo hacia tu madre, una brasileña valiente, que había llegado a Madrid con lo puesto a probar suerte como modelo. Tus padres supieron enseñarte a ser un buen hombre.</p>
<p>Mi amiga se consoló de la trágica pérdida de su novio, en brazos del amigo de Alcobendas. Teo y yo sólo nos dedicamos a la observación mutua. Renato, mi amiga y yo regresamos a Marbella al día siguiente y Teo and Co. se quedaron apurando los días de hotel que tenían contratados.</p>
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