011 Cásese

Tú volverás

Coronel  cortó la medicación  de forma brusca y las cosas empeoraron mucho. Mi resistencia física estaba al límite, no podía comer, me mareaba.

Una noche, estando en la cama se sentó a horcajadas sobre mí y comenzó a (more…)


Una por mejilla

Una tarde de domingo, como todas las tardes de domingo desde mi boda, pasábamos la sobremesa en la casa del padre.

A casa de mis padres iba yo sola y a escondidas entre semana, él (more…)


El consejo del patriarca

Me miraba en el espejo y al ver mi deterioro era consciente de lo que me estaba pasando, aguantaba aquello, pero no me engañaba creyéndome culpable o merecedora del maltrato psicológico al que me sometía. (more…)


Siete pesetas y abono personal

Coronel desarrollo un fuerte trastorno celo típico, por momentos me idealizaba, para después descalificarme y tratarme como un trapo. Comenzaron las prohibiciones relativas a mi arreglo personal, ni ropa ajustada, ni escotes, ni minifaldas, ni tacones, ni maquillaje, ni peluquería.

A escondidas tenía que ir a cortarme el pelo. Me hacían precio especial porque trabajaba en la “pelu” una buena amiga. Si por desgracia me cogía allí alguna llamada de mi marido, a súplica mía, apagaban toda la aparatología peluqueril, secadores y demás ruidos reconocibles, lo que durara la conversación. Yo le decía que estaba en el Corte Inglés, pero que estaba sólo mirando, que no se enfadara. (more…)


Las visitas de la duquesa de Alba

Teníamos un pisito en una calle agradable en una zona tranquila. En nuestro dulce hogar, no hubo que esperar mucho para ver que las discrepancias entre nosotros crecían día a día.

El sexo era bueno y con eso íbamos equilibrando torpemente la balanza. Para mí empezó una carrera de obstáculos muy difícil de ganar, que ponía de manifiesto mi deficiente preparación para ser una buena esposa, pues: (more…)


W.C., Coronel y la Biblia en alemán

Nuestra luna de miel se desarrollo bastante bien, con cierta armonía diría yo, con despreocupación de turistas. Como curiosidad, aportar que en este viaje descubrí (more…)


Mi boda

Francisco de Borja y yo empezamos los preparativos de nuestra boda a pesar de que en su casa se habían producido ciertos cambios.

El ambiente familiar de los Coronel pasaba por horas bajas. Su madre había enfermado gravemente y en menos de un año un cáncer galopante se la había llevado. En el hogar familiar las cosas habían entrado en una espiral descendente, que le regaló a mi novio el doloroso desarraigo que tanto iba a trastornarle.

El patriarca sintió que los cimientos de su vida se tambaleaban y cayó en un estado depresivo. Quién sabe si fue para salir de su hundimiento, por lo que no tardó más de tres meses en contraer segundas nupcias con una (more…)