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Arritmias de amor, o te fuiste con una rubia

Tabla de contenido de "Héctor Cruz, o hasta aquí hemos llegado"


  1. Mi querido sudaca
  2. Ver lo que tienes delante, o cogiendo en el parque
  3. En un cajero
  4. Necesitabas oirme
  5. Arritmias de amor, o te fuiste con una rubia

Una historia de amor y de arritmias, dos años que pasas tu persiguiéndome, dos que te persigo yo. Tú los dos primeros, yo los dos últimos.

Hace poco me llamó Héctor por teléfono.

-Mi amor, es que ahora estoy saliendo con una chica.

No conozco los motivos, no me los diste y no te los pregunté, de tu camino, eres el único dueño.

Luego, cosas de la vida, por casualidad, si es que existe, he vuelto a (more…)


Necesitabas oirme

Tabla de contenido de "Héctor Cruz, o hasta aquí hemos llegado"


  1. Mi querido sudaca
  2. Ver lo que tienes delante, o cogiendo en el parque
  3. En un cajero
  4. Necesitabas oirme
  5. Arritmias de amor, o te fuiste con una rubia

Fuimos a cenar juntos cuatro veces, al teatro una y compartimos tres días de vacaciones.

Contados los tengo, mi amor, contados, qué dolor.

Vacaciones maravillosas en la playa, bailando merengue en el malecón, abrazados como novios. Nunca hemos estado más cerca que en esos días. Dormimos juntos y abrazados, comimos, bebimos e hicimos el amor. Pero hubo que volver.

Leí el otro día “Todos bailan salsa en el malecón, pero el malecón está triste porque tu no estas” buena letra para una canción de final de verano, una canción de despedida… (more…)


En un cajero

Provoqué encuentros que pasaron por fortuitos, muchas veces, para poder estar con él.

En una ocasión, viéndolo a lo lejos, crucé la calle hasta la acera en que se encontraba, pero en lugar de dirigirme hacia él, me metí en un cajero de una sucursal bancaria que quedaba muy cerca.

Llevaba puestas las gafas de sol, y podía ver que me miraba sin delatarme. Me deseaba. Ya en el cajero, (more…)


Ver lo que tienes delante, o cogiendo en el parque

Tabla de contenido de "Héctor Cruz, o hasta aquí hemos llegado"


  1. Mi querido sudaca
  2. Ver lo que tienes delante, o cogiendo en el parque
  3. En un cajero
  4. Necesitabas oirme
  5. Arritmias de amor, o te fuiste con una rubia

Durante dos años tuvimos una relación puramente sexual. Nos veíamos siempre en su casa y follábamos. Poco a poco la cosa fue cambiando y comenzamos también a hacer el amor.

En los inicios, Héctor fue para mí, un sustitutivo con que conjurar la atracción que sentía por F2, un hombre que no me correspondía. A fuerza de que el informático, me llevara de decepción en decepción, infligiéndome el dolor siempre punzante del rechazo, acabé por tomar una decisión drástica: Me centraría en Héctor Cruz y así lo olvidaría a él ¡Qué fácil enunciado teórico! Tenía que poder ponerlo en práctica.

¿Porqué no volcarme en el ardiente y sensual Héctor? ¿Porqué no darle una oportunidad? ¿Porqué no atender sus entonces insistentes llamadas,  sus suplicas? Si me dedicaba a (more…)


Mi querido sudaca

Tabla de contenido de "Héctor Cruz, o hasta aquí hemos llegado"


  1. Mi querido sudaca
  2. Ver lo que tienes delante, o cogiendo en el parque
  3. En un cajero
  4. Necesitabas oirme
  5. Arritmias de amor, o te fuiste con una rubia

Contigo he empezado esta crónica Héctor y justo es que contigo acabe también, porque de momento, tú eres el último.

En la cabecera de este catálogo expuse algunas de las facetas virtuosas de mi amante colombiano, Héctor Cruz. Amante, palabra hermosa que viene de amor, porque amor fue lo que acabé sintiendo por él, si bien en los principios mi disposición fue otra.

A Héctor lo conocí de modo cinematográfico, me tropecé con (more…)


Calentura uruguaya

Antes de que mi bienamado colombiano, se convirtiera para mí en el único y preciado objeto de mis desvelos, conocí a un uruguayo muy diligente.

Di con él, porque Roser, la dueña de la cafetería que compartió conmigo algunos ya célebres momentos junto a Coronel, montó un nuevo negocio. Abrió una tienda de ropa para bebés que podría haber resultado una buena inversión, pero que acabó quebrando por su mala cabeza, esa es otra historia.

Cuando iba a ver a Roser, solíamos (more…)


El colombiano puede ser

Tabla de contenido de "Volver a la vida"


  1. F2 el informático y los calcetines negros
  2. Persistencia informática
  3. El colombiano puede ser
  4. Calentura uruguaya

Con F2 me sucedió algo extraño, me encoñé más de la cuenta. Yo aún estaba sensible, necesitaba afecto y mimos, y siendo él un hombre inaccesible por su estado civil, me encabezoné en tenerlo.

Como no podía ser, yo lo quería. Lo que si podía ser, era lo del colombiano, y quizá (more…)


Persistencia informática

Tabla de contenido de "Volver a la vida"


  1. F2 el informático y los calcetines negros
  2. Persistencia informática
  3. El colombiano puede ser
  4. Calentura uruguaya

Justo en esta época conocí a Héctor Cruz, el colombiano divino, sólo que aún no era consciente yo de sus sobresalientes condiciones, no le prestaba la atención que merecía y aunque ya nos habíamos acostado, la historia con el informático era prioritaria.

La calamitosa experiencia nos había dejado a F2 y a mí con mal sabor de boca. Muchas expectativas y poca realización, un jarro de agua fría para nuestra incipiente aventura. Un día de poco trabajo, F2 vino a buscarme (more…)


F2 el informático y los calcetines negros

Tabla de contenido de "Volver a la vida"


  1. F2 el informático y los calcetines negros
  2. Persistencia informática
  3. El colombiano puede ser
  4. Calentura uruguaya

Haber escapado de mi cautiverio con Coronel me proporcionó al principio una gran sensación de libertad. No estaba triste, no sentía dolor, no había en mi sentimiento alguno de pérdida, solo un enorme alivio. No consideraba mi matrimonio fallido como un fracaso, porque escapar de la condena de vida que suponía estar a su lado, sólo puedo considerarlo un éxito.

No había nada que salvar entre nosotros, por eso, porque sabía que nada perdía, que nada dejaba atrás, me sentía liberada y no vencida. No había quedado atrapada en su infierno y ese era mi triunfo y el camino de la recuperación.

Sí quedaron secuelas, como os he contado ya, había acabado con mis reservas literalmente, había perdido catorce kilos, la ropa me venía grande, había dejado de arreglarme y francamente no me encontraba atractiva. Pero no tenía tiempo para la melancolía, no podía pararme en la autocompasión, tenía que poner los papeles de la separación en orden y seguir con mi vida. Tardé un año en volver a tener un aspecto normal, en volver a reconocerme tal como era, en recobrar mi imagen en el espejo y mi sonrisa.

Tener una nueva relación costó lo suyo. Sucedió en el ámbito laboral (more…)


Pagar en carne

Tabla de contenido de "No es para siempre"


  1. El primer asalto
  2. La dulce Roser
  3. El primer verano
  4. Pagar en carne

Mandé a mi hijo unos días a la playa con mis padres y quedé con Coronel. Subí a su coche, me encontraba francamente mal.
- ¿Te importa que solo te masturbe?- Le dije con un hilo de voz.
- No, no me importa –contestó nervioso y a sabiendas de que yo sólo sería capaz de llegar ahí.

Aparcó el coche en un lugar resguardado. Llorando, mirando hacia la derecha, con asco y grima, viví el momento más vejatorio de toda mi vida.

Coronel se corrió mientras me decía: “Cariño, te quiero”.

Yo lloraba, pensaba que si aquello era el precio por tener a salvo a mi hijo, por degradante que fuera, bien estaba.

Al terminar me arrastré hasta (more…)