Montgomery Clift

Tabla de contenido de "Miscelanea de extravagantes"


  1. Polvo y Lavadora
  2. Heredero no murio
  3. Montgomery Clift

Al siguiente raro lo conocí paseando con dos amigas muy cinéfilas que tengo. Cuando nos lo cruzamos una le comentó a la otra.- Mira, Montgomery Clift.- Y es que el tío era clavado al susodicho.

Aunque su verdadero nombre era Manolo, lo dejaremos en Monti, en homenaje a al enorme parecido con el actor.

Monti era un solitario, caminaba por la calle con las manos en los bolsillos y el gesto atormentado, como si algo terriblemente doloroso lo atormentara. Circulaba mirando a la gente, como si la vida transcurriera a su lado sin contar con él. Una noche coincidimos en un bar, y a última hora, cuando estaban a punto de cerrar, yo le di conversación.

Tenía ganas de hablar con alguien, acababa de pasar un verano muy movidito, intentado encontrarme con Teo mientras me cruzaba con Tous. Dos hombres estupendos que se habían esfumado sin más.  Me sentía sola.

Después de esa primera charla, nos vimos unas cuantas veces y nos saludamos. Coincidíamos en una cafetería que a mi me gustaba mucho y estaba bajo de su casa. Nos hicimos amigos. Llegué a conocer a sus padres, que a veces bajaban a pasear y entraban en la cafetería.

Monti tenía solo cinco años más que yo, pero ya estaba separado y tenía dos niños creciditos. Se había casado muy joven. Cuando Monti me confesó su profesión, me quedé de una pieza,

- Soy actor.
- ¡Ah! ¿Si?, vaya… y ¿actor dónde?
- Pues mujer, ¡Dónde me llamen!
- Que no, no quería decir eso, te preguntaba que dónde habías actuado.

Monti sonrió, ahora venía su momento de gloria. Se hinchó como un pavo antes de declamar su currículum.

- He sido extra en “La vaquilla”
- ¡Ah!

Me quedé esperando el resto de sus intervenciones estelares, pero no había nada más, ese era su carrerón.

- Ya ves, conocí a Guillermo Montesinos… creo que él se quedó impactado con mi actuación. Si te fijas, hay un plano con la vaca, dónde se me ve bastante bien.

De puto extra en “La vaquilla”, no había hecho nada más, nada de teatro, ni un mal anuncio, ni publicidad, nada, salía medio minuto detrás de un vaca y el tío hablaba como si fuese el legítimo Clift vuelto a la vida.

Acto seguido, ya que había destapado su secreto, y ya no era necesario seguir en el anonimato, buscó su cartera y de un bolsillito comenzó a sacar fotos. Mirando a la derecha poniendo morritos; Con la mano en la barbilla pensativo; Guiñando un ojo; Con la mirada perdida; Enseñando los dientes; Seductor. No podía creerme aquello, unas fotos infames arrugadas y llenas de marcas dactilares componían su book.

- ¿Qué te parece? Sí, impresionada, lo suponía.

¡Me entró un mal rollo! Estaba como una regadera el muchacho, loco perdido. Le seguí la corriente, y se quedó muy satisfecho. Aún así, volvimos a vernos. Unos cuantos cafés más, patrocinados por la maldita soledad.

Descubrí que Montgomery, saludaba a la gente sin conocerla, también saludaba al vacío, en plan reina madre, incluso hablaba sólo al tiempo que saludaba al vacío. Debía ser una táctica de promoción, o que estaba como una chota.

Una tarde en la cafetería, Monti me besó. Un beso corto, brevísimo. Se retiro muy serio, enfadado y me dijo.

-Tú fumas.

Yo callé, recogí mis cosas y me fui para siempre ¡Pero si estaba harto de verme encender cigarros el muy pirao!

 

 

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Comentarios

UN HORROR DE TIO,muy guapo, si, pero…,MARLENE PRETENDIA OLVIDAR LO VIVIDO QUE PARA ELLA EN ESOS MOMENTOS ERA INSUPERABLE Y LA SOLEDAD LE EMPUJO A EXTRAVAGANTES, dicho sea de una manera fina, COMO MONTI.

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