Heredero no murio
Tabla de contenido de "Miscelanea de extravagantes"
- Polvo y Lavadora
- Heredero no murio
- Montgomery Clift
En otra ocasión fuimos a la finca de sus padres en la montaña. Después de atravesar la reja de entrada, el camino seguía un buen trecho que recorrimos en coche. Heredero como si fuera el marques de Carabás, me contó.
- Todo lo que ves es nuestro.
Yo no dije nada, pero si pensé que ese todo, era mucho. Por fin llegamos a la casa, casoplón inmenso de piedra gruesa y tejado de pizarra. Por dentro resultaba acogedor pero había demasiado “cuerno” colgado en las paredes. Trofeos de caza, armario de escopetas, chimenea de embocadura francesa, mueble bar con Armañac en damajuana, esas cosas.
Mientras charlábamos junto al fuego, entró el casero ¡Con estos herederos no se puede estar a solas! El hombre se había asustado.
- ¡Señorito! ¡Menos mal! Es que he oído ruidos…No sabía que venía usted…
El tío llevaba una escopeta en ristre, al parecer cargada.
- ¡Si no llega a ser alguien de casa! Entonces…
El casero me echó una miradita y luego miró a heredero. Heredero lo miró a él. Los dos sonrieron y a mi me tocó las narices.
Hicimos allí el acto, solos, con el casero fuera. Heredero no era mal amante, pero estaba obsesionado con el orgasmo y fornicaba de forma muy brusca pues creía que cuanto más salvaje fuera, mejor orgasmo se conseguía. Le quedaba mucho que aprender.
Heredero y yo, no nos enamoramos, pero pese a sus excentricidades no estábamos mal juntos.
Junto a él pasé una de las noches más terroríficas de mi vida.
Habíamos salido a cenar a un restaurante en las afueras, y tras los postres, estábamos ya que nos caíamos de sueño. Fue un error coger el coche, debimos haber pedido un taxi, pero no lo hicimos.
El camino de vuelta, por una carreterucha con un buen número de curvas y el firme un tanto deteriorado, no era el mejor circuito para las condiciones en que estábamos.
No habíamos bebido, pero dormir al volante no es mejor alternativa que ir cargado de alcohol. Un camión vino hacia nosotros, de cara, con los faros blanquísimos apuntándonos. Heredero no lo vio, medio dormido como estaba, yo sí, y me tiré encima de él, con el tiempo justo de pegar un volantazo. Dimos varias vueltas de campana.
En esos instantes que parecen suceder fuera del tiempo, di un repaso a toda mi vida, una película proyectada a toda velocidad. No tenía miedo a morir, me acordé de mi familia y nada más.
Cuando el coche, se quedó quieto, por fortuna aún estábamos conscientes. Tuvimos que salir por el cristal delantero, por el hueco vaya, que cristal ya no había. El coche estaba ardiendo por la parte de atrás, siniestro total.
Heredero y yo nos abrazamos llorando. Estábamos vivos. Como suele decirse, habíamos vuelto a nacer. El camión siguió su curso sin parar y nosotros, en estado deplorable, pero sin heridas graves, caminamos hasta un cruce con una carretera principal, dónde unos señores muy amables pararon y nos llevaron hasta la ciudad.
Mientras repasaba ahora el accidente, me ha sorprendido que no se presentara la guardia civil, ni hubiera un informe de atestado, pero desde luego, tal como lo cuento es como sucedió.
Después de la noche del accidente, heredero desapareció. Ni siquiera llamó para averiguar si yo me encontraba bien. Lo llamé varias veces, pero me decían que no estaba. Llegué a acercarme a su casa y a vigilar la entrada a distancia, por si lo veía entrar o salir, pero de nada me sirvió montar guardia.
Llegué a temer por él, a pensar que le había sucedido algo, insistí con las llamadas, sin sacar nada en claro. Me pase días y días angustiada, imaginándomelo en un hospital sufriendo las secuelas del golpe. Ninguno de sus conocidos sabía nada, fue horrible.
Pero no, heredero no murió.
Al cabo del tiempo, casi un año después, lo vi en una discoteca. Iba con una chica de innegable belleza corporal. Me vio y no intentó ocultarse, al contrario, se acercó a mí, y me presentó a su acompañante como su novia. Un porte excelente el de la heredera, me dije. Sentí una punzada envidiosa en el estómago, por lo hermosa que era ella, no por el porvenir que le esperaba junto a su novio, por más forrado que estuviese.
Ver a heredero feliz y más fresco que una lechuga, me ratificó en mi opinión sobre él, era un maleducado presuntuoso.
Mira guapo, muchas personas en esta vida no tienen la oportunidad de recibir una educación tan esmerada como la que a ti te dieron, sin embargo tienen cien veces más corazón que tu, y después de un accidente de tráfico que a punto estuvo de costarnos la vida, se habrían interesado por saber si la otra persona estaba bien, y desde luego habrían dado señales de vida. Tendrás muchas cosas, pero no compensan tu falta de humanidad, por mí, puedes meterte tu herencia por el culo.
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HEREDERO ERA UN IDIOTA, dicho esto creo que hemos conocido todos a gente con una gran formación y mucha pasta por medio y no reaccionaron como reccionó el.
¿si a marlene no le dolió el distanciamiento de su amor, creeis que le dolió la pérdida de ser la próxima heredera ?