Voyeur y servicio de habitaciones
Tabla de contenido de "Maestros con estilo"
Mis días de veraneo tocaban a su fin. Volví al hotel enfurruñada, pero se me pasó pronto, el señor Tous me esperaba junto al pianista-magistrado tomando un Martini. De ahí a su habitación, y de allí al cielo.
Aquella noche Félix me tenía preparado algo especial.
Ya me había desnudado cuando llamó a recepción, preguntó por un botones y colgó.
Estábamos ya en pleno polvo, cuando se abrió la puerta. Félix no permitió que yo parara y mantuvo el ritmo. El botones entró y cruzó una mirada culpable con su compinche Tous, que me hizo sospechar que no era la primera vez que hacían aquello.
Se quedó sentado a los pies de la cama mirando en silencio. No cambio aquel momento… Deseaba a Tous, pero deseaba que el botones me mirara. Quería el cuerpo de Félix, pero quería la mirada del botones, fija sobre mí.
Notaba sus ojos clavados en mi cuerpo mientras cabalgaba a mi amante, sabía que estaba allí, y eso era suficiente para multiplicar por mil las sensaciones en mi piel.
Cuando llegué al orgasmo y mi mente dejó de pertenecerme, el botones, invitado de piedra, salió discretamente de la habitación.
No quise preguntarle a Tous por los motivos que le llevaron a invitar a nuestro mudo acompañante de esa noche, me abracé a él en señal de agradecimiento, por el placer que me había hecho sentir. Tous conocía mis pensamientos, como si estuviera dentro de mi cabeza. Me besó despacio y sonrió.
A Tous le otorgo el título de maestro de maestros, por todo lo que me enseñó, en los sueños de aquellas noches de verano. Recogí cada perla de su sabiduría, para después usarlas en momentos muy felices, dejando a más de uno anonadado.
Yo me marchaba al día siguiente y el señor Tous no vino a despedirse, me dolió. Como colofón enviaron un botones a la habitación a recoger mi equipaje ¡No debía haber otro en todo el hotel! Sí, mi mudito. Los dos hicimos como si nos viéramos por primera vez y salí camino del aeropuerto.
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entiendo divinamente lo que le pasó a marlene, hay momentos que, si la otra parte, es decir,Tous, lo sabe hacer, caben muchas cosas que pueden parecer grotescas o insultantes pero no lo son. un beso.