Workalcoholic y kamasutra
Tabla de contenido de "Pares"
Aún hubo otro juego de parejas, y aunque, decididamente el dos no es mi número, no siempre se puede decidir respecto al orden en que se suceden los acontecimientos.
A Alejandro Miraflor lo conocí en una cena benéfica. Era quince años mayor que yo, pero esa diferencia, lejos de ser un obstáculo se convirtió en un poderoso atractivo.
Rubio, alto, con cuerpo atlético, ojos azules disimulados por unas gafas negras de pasta, y piel excesivamente pálida. Esa misma noche intercambiamos nuestros teléfonos.
Alejandro demostraba un aplomo que yo no había conocido en un hombre hasta entonces, me impresionaba su desenvoltura, la firmeza con que se enfrentaba a las situaciones complicadas, me deslumbraba su experiencia, su disposición natural para sortear cualquier obstáculo con éxito.
Estaba separado, las malas lenguas decían que su mujer lo había dejado porque era un adicto al trabajo. Era comentarista deportivo, cubría la información internacional y viajaba con frecuencia. Ella había llegado al límite, se marchó maleta en mano, dando un portazo y dejándolo desolado.
Decían que aún la quería y creo que así era, pues pude comprobar que el salón de su casa estaba presidido por una sonriente fotografía de ella, imagen de tiempos más felices.
Miraflor se enamoró de mí, yo no de él, pero me sentía arropada con su presencia, me hacía sentir resguardada y segura. Llegué a pasar semanas durmiendo en su casa. Mi madre al ver que llamaba con frecuencia y se mostraba muy atento, se dispuso a cargar su escopeta.
Teníamos sexo en abundancia pero sin magia. Gustaba de realizar el acto en cualquier lugar que no fuera la cama: mesas, sillas, moqueta, lavadora, sofá, frío suelo… Me colocaba en posición, recorriendo la más amplia variedad de posturas “kamasútricas”.
Su fuerza descomunal y la dureza de estos muebles, conseguían amoratarme el cuerpo. Yo me cuidaba bien de que en casa los hematomas no fueran visibles, para evitar temores infundados, interpretaciones erróneas, nada de sospechar sobre que fuera un maltratador, no lo era. A mis amigas me encargaba yo de enseñarles los moretones como si fueran trofeos.
Su obsesión por los lugares más complicados culminó en un intento fallido en la bañera, se ofuscó con las dimensiones, sin entender que el principio de Arquímedes no permite excepciones. Con el baño medio inundado acabamos con mal sabor de boca.
Miraflor me invitó a acompañarlo a cubrir un campeonato del mundo de atletismo. Pude pedir un par de días libres y el fin de semana, y me fui con él. Poco me apetecía, porque la relación se estaba deteriorando, pero quise poner de mi parte para evitar el desastre.
Me quedé en el hotel mientras él acudía a todas las ruedas de prensa, retransmisiones, conferencias y charlas informativas. No se perdió ni un detalle, su trabajo era su mayor pasión, todo lo demás quedaba en segundo plano o incluso anulado.
Ese viaje fue el principio del fin. Miraflor abordó directamente el tema del sexo oral, no entendía porqué yo lo evitaba. Lo rehuía, pero no lo reconocí.
- Es que no lo he hecho nunca.- Le mentí.
- Pues tendremos que buscar una solución.- Dijo él.
Le prometí reflexionar al respecto, pero mis pensamientos se centraron en algunos de sus, cada vez más insufribles, hábitos.
No soportaba sus gases nocturnos, fuertes, duraderos y de insoportable olor;
No soportaba sus sonoros e inacabables ronquidos;
No soportaba su fuerte aliento por las mañanas, se empeñaba en hacerme el amor al despertar, en besarme en la boca con ese sabor fastidioso;
No soportaba las pequeñas verrugas que se esparcían por su culo.
Cierto que todas estas cuestiones estuvieron siempre presentes, pero ahora las percibía con mayor nitidez, porque había llegado al nivel de saturación, y porque Mario Martín, el fotógrafo que en algunas ocasiones acompañaba a Alejandro se cruzó en mi camino.
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Comentarios
la verdad es que Marlén, aún no ha hablado del sexo orál, acaso no es cierto que en el sexo está todo permitido?, a lo mejor es que Marlén no está tan predispuesta a todos los juegos sexuales como presume.
Pero voy a tener en cuenta una cosa, el tio ese me cae muy mal, así que hizo bien en no aceptar, así como en darle puerta prontito.
marlene si estaba dispuesta, bragan , lo que pasa es que cuando a un tio no lo quieres intentas quitar de tu vida amatoria/sexual algunos juegecitos.supongo, eh. otro beso oral para ti bragan.
Sonia/Deseo, Cómo sabes que Marlene sí estaba dispuesta? Por otro lado, hace falta querer a alguien para hacerle una mamada? Pobres putas……. Cuanto deben amar a sus clientes…..
JAJAJ, hija parece que no me quieras entender:
mira, cuando una no está muy enamorada elude ciertos temas y si los hace es cagandose en algunos santos,y no soy la única.
y creo que estaba dispuesta porque es una mujer con cierto mundo y no creo que una mamadita le pareciera algo pecaminoso, tal vez, “engorroso” con ese tio.
un besito.ESO SI, HOY HAS ESTADO MUY GRACIOSA.
Caramba como estais tias, hablais como si la estuvierais mamando a toda hora y cabreadas con el mundo. Es cierto que a todas las mujeres no les gusta el sexo oral, pero es un acto natural y normal en una pareja, así que ya está bien de chorradas. Marlene hizo bién en no chuparle la polla al tio ese, ale.
!ale! amor y te quedas tan tranquilo, marlene hizo bien en no chuparle la polla a ese tio porque cuando una no ama, elude juegos sexuales que al contrario , son más satisfactorios.UAN MUJER ENCOÑADA Y ENAMORADA HACE LO QUE LE PIDA SU AMOR…….

“CARIÑO, TENEMOS QUE HABLAR DE SEXO ORAL”, “CARIÑO ¿ Y EL SEXO ANAL, PORQUE NUNCA QUIERES?” ETC. ETC. Y DIGO YO ¿ES NECESARIO “ABORDAR” EL TEMA SI UNA NO QUIERE HACERLO Y PUNTO , O PENSAIS COMO YNOSOTRAS QUE EN UNA RELACION SEXUAL DEBE DE HABER “CASI” DE TODO?.!hija marlene, con 15 años más que tu ,como pasar por alto ciertos juegecitos básicos sexuales?. un beso oral a todas/os.