Paloma San Basilio nos proteja!
Tabla de contenido de "Maestros con estilo"
Mi prima, abnegado aguantavelas, nos esperaba en la cocina junto al italiano feo. Sentados en aquellas incomodísimas sillas, las dos “velas” perfeccionaban su nivel de italiano y español respectivamente.
Me consta que su partenaire intentó confraternizar con ella y pasar a la acción, pero el buen gusto de Carmina, restringió la relación a la cuestión idiomática.
- ¿Ya nos vamos? Decía cara de póquer, con mala leche más que justificada, en cuanto yo salía por la puerta…
La última noche de agosto, el final de nuestra estancia en la playa, mi italiano y yo decidimos prolongar nuestro encuentro y pasar la noche entera juntos. Al terminar el portentoso y transportador polvo, Gio me abrazó y me dijo:
- Se sono è qui perché ti amo (averiguamos luego que esa frase la utilizaba con mucha frecuencia).
Después profetizó:
- No encontrarás otro hombre como yo.- Y me besó apasionadamente.
Carmina y yo volvimos al apartamento, ella aliviada, yo pesarosa y pensativa. La profecía de Gio se me había quedado fija en la mente ¿Dónde encontrar un hombre que sepa adivinar lo que quieres y que te lo de? ¿Dónde uno que casi sin conocerte, te tenga atada sin provocarte recelo o temor? ¿Dónde uno, con esas manos portadoras de felicidad?
De repente nos dimos cuenta que eran las ocho de la mañana y aunque éramos adultas, llegar a esas horas sin aviso previo, sin hábito, era rarísimo. No había móviles en aquella época pleistocénico-digital, con lo que estábamos totalmente desaparecidas ¿Qué estarían pensando nuestras madres? Corrimos angustiadas hasta el apartamento.
Carmina era ya, cara de póquer al As con destellos verde azul, transfigurada por la inquietud y la velocidad de la carrera. Subimos los escalones de dos en dos y al entrar en el rellano las vimos, madre y tía, pálidas como la cera, esperándonos en la puta puerta.
- ¿De donde venís a estas horas las dos?-preguntó enérgica mi madre.
Y yo, que ya he dejado claro que para dar respuesta a las preguntas comprometidas soy un lince ibérico, sin resuello, le dije
-Venimos de dónde Paloma (aclarar que no sabia yo quién coño era la tal paloma)
- ¡Palomaaaaaa!- dijo mi madre.- ¡Paloma San Basilio!
No acabó mi madre de pronunciar la “o” del apellido de la famosa cantante, cuando mi tía, con gran destreza y velocidad, le colocó dos sonoras hostias a mi prima. Mi fiel aguantavelas, niña de mi corazón, llorando lágrimas churretosas de rimel corrido mejillas abajo ¡Ahí si tenías cara de póquer!
No supe defenderla, por más que ella se lo mereciera, no reaccioné. Nos fuimos a dormir calladitas, con las orejas gachas.
Aún a día de hoy, cuando hay reunión familiar, cena navideña o similar, ese tipo de eventos presididos por la televisión, con programa bodrio por el que desfila lo mejor de la farándula del país, si alguna vez sale cantando la San Basilio, cara de póquer y yo cruzamos una miradita cómplice y nos asoma una risilla tonta a los labios.
Caro Gio: Tu profecía se cumplió. Tuvo que pasar mucho tiempo, años, hasta encontrar al siguiente maestro. Me enseñaste que en sexo todo vale, mientras se mantenga la dignidad y el respeto. Siempre en mi recuerdo amore.
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Comentarios
exacto, pero el italiano debia de ser la “OSTI” porque con una vida sexual activa como la de marlene, reconoce le costó muchos años.”Paloma San Basilio nos proteja” de todos los listillos que nos auguran unas relaciones sexuales más mediocres si no es con ellos con quien la practicamos. un saludo especial a sarita.

Si encontró a otro maestro, la profecía caro Gio, NO se cumplió!!!!