Angelito, yo te enseñaré cositas…

El tema de la regeneración espontánea de mi virginidad no terminó aquí. Tiempo después andaba yo una noche haciendo ronda de pubs,  cuando conocí a Tono Llorens. Bajito y más bien feo, pero simpático a más no poder. Y contra todo pronóstico, porque no daba yo dos pesetas porque fuéramos juntos más allá de la vuelta de la esquina, empezamos a salir.

Él era hijo de terratenientes, de esos que tienen más pasta de la que pueden contar, aunque a mi me daba, que ahí estaba controlado cada chavo. Enamorarse de Tono fue muy fácil porque era un tipo sencillamente encantador.

Las cosas fueron rodando y marchaban bien. Quedábamos a menudo, un cine, una cena, llamaba a casa, incluso hablaba con mis padres… De sus padres no había noticia, pero yo no le di más importancia, hasta un día en que fui a recogerlo. Llamé a su puerta, vivía con sus padres. No estaba listo y por primera vez fue su madre quién me contestó. Me dijo que subiera a grito pelao muy llanota ella. Yo encantada. Mientras subía las escaleras, pude oírles. Habían dejado la puerta entornada y las voces eran lo bastante altas para seguir la conversación.

El maravilloso Tono, chillando y con muy mala leche estaba enmendándole la letra a su madre, que porqué me había dicho que subiera, que quién era ella para meterse… Y es que Tono se avergonzaba de sus padres, porque eran gente sin el lustre que él consideraba adecuado para sus amistades. Lo tenía mal para salir corriendo, de modo que abrí de par en par la puerta y aparentando que no me había enterado de la charla entré como si tal cosa. Menuda vergüenza me daba a mi aquello, pobre mujer tener que aguantarle a un hijo esa tontería y desvergüenza.

Me metió en su habitación y allí estuve hasta que nos fuimos. No quise darle a aquello más vueltas, pero la imagen de buen chico que tenía yo de él, quedó bastante deteriorada. Nunca más volví a ver a sus padres, ni a nadie de su familia. Sí volví a aquella casa, pero siempre la encontré vacía.

Fue el corte clásico y tradicionalista de Tono, lo que me impulsó a volver a las andadas embusteras sobre mi entereza. En esa misma casa, en su cama, mientras él intentaba desvestirme torpemente, se lo dije -Tono, quiero que sepas algo, no seas muy brusco conmigo porque yo soy virgen.

Esta vez el discursito fue más convincente, él que era un santo varón puso cara de, “no te preocupes que ya lo tenía yo en cuenta”.- “Angelito, yo te enseñaré cositas”.- Me dijo… Me mordí los labios para no reírme, porqué una carcajada en semejante tesitura hubiera sido una catástrofe.

He de decirte Tono, que la frasecita ha quedado inmortalizada y que no pocas veces me la han repetido mis amigas partiéndose las tías…No se os puede contar nada… Sí, la frase nos ha acompañado estos años amenizando más de una cena… Noches de vino y rosas con mis amigas del alma…

Fue él quien se distanció de mí. Hubiéramos dejado de vernos definitivamente, de no ser porque frecuentábamos los mismos lugares de copas, la misma zona en que nos conocimos, yo procuraba pasar por allí y me dejaba ver, pero la cosa no tuvo arreglo. Poco después alguien entró en mi vida y Tono dejó de ser prioritario, pero esa es otra historia, a la que ya llegaremos en su momento.

Sí, sí,  el capítulo de la virginidad da para más…

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Comentarios

el caso de tono, es el caso de muchos hombres , su egocentrismo hace que no nos delaten en estos menesteres, puede ser que tono no tuviera mucha expereiencia sexual y no supiera distingir un orgasmo o placer fingido, pero tambien creo que tono era solo un hombre y marlen una mujer, el era simple y ella muyyyy “larga”. ¿o no?

Indudablemente veo un egocentrismo, pero no solamente por parte de Tono. Marlén, aquí parece como si fuera sabedora de todos los secretos sexuales y sí, efectivamente había tenído otras relaciones pero no para hacer castillos. También quiero resaltar que la persona que se avergüenza de sus padres por su nivel no merece nada, ni siquiera aparecer es este escrito.

Bss.

no si castillos no se si hacia, pero que le coló la milonga de su virginidad, eso parece, ¿no?.

jajaja…..a cualquier salido como Tono, le puedes colar lo que sea, aunque lo que creo es que Marlén le tenía que haber dado puerta a ese tio desde el primer día. Pero, como
parece que a ella le gustaba observar el poder que de alguna manera tenía sobre el pobre chico.

si, le tendria que haber dado puerta desde el primer dia que lo ocultaba, pero si a marlene le gustaba ese tio algo y no tenia nada a mano mejor , supongo que aguanto, no creo que fuera por sensacion de poder, aunque debe de ser un placer (somos malas, ya) pasar por virgen sin serlo. ¿os ha ocultado alguna vez algun amor? no hay nada mas humillante.

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